El acné es una dermatosis inflamatoria crónica que aparece por brotes. Comienza generalmente en la pubertad y afecta a más del 80% de los adolescentes de manera más o menos severa. En la mayoría de los casos, desaparece de manera espontánea al final de la adolescencia.

Sin embargo y pese a que tiene una duración relativamente corta en comparación con algunas otras patologías crónicas, esta dermatosis frecuente puede tener consecuencias sobre la autoestima y la vida social del adolescente.

El acné representa más del 20% de consultas dermatológicas.

Una repercusión psicológica importante.

La repercusión psicológica del acné suele ser muy importante, dado que esta enfermedad se presenta en un período decisivo del desarrollo del individuo: la adolescencia.

Asimismo, el acné es una patología que exhibe una desproporción entre la intensidad de las lesiones y la percepción que el adolescente tiene de ellas; efectivamente, algunas lesiones poco visibles pueden provocar un malestar profundo y viceversa.
Síntomas elementales del acné:

Seborrea

La seborrea confiere a la piel un aspecto graso y brillante. Es constante y afecta diferentes zonas: la nariz, la frente, las mejillas y la parte superior del tórax. Muchas veces es difícil de apreciar clínicamente.

Microquistes o comedones cerrados
Son pequeñas inflamaciones blanquecinas (« puntos blancos ») de 2 a 3 mm. Pasan a menudo inadvertidos y es preciso realizar una tracción sobre la piel para evidenciarlos. Corresponden a la acumulación de sebo y de queratina mezclados con colonias bacterianas. Son las verdaderas « bombas de efecto retardado » del acné; ya que pueden abrirse y evolucionar a comedones o sufrir la ruptura de su pared hacia la dermis y desencadenar fenómenos inflamatorios que dan como resultado la formación de pápulas y pústulas.

Los comedones abiertos
son « puntos negros » o pequeños tapones córneos de 1 a 3 mm situados en los poros de la piel. Están constituidos por pequeños filamentos grasos y compactos que poseen un color amarillento y un extremo distal negro. Pueden expulsarse espontáneamente y raramente dan lugar a fenómenos inflamatorios.

Pápulas
Son lesiones inflamatorias de un diámetro inferior a 5 mm, en general resultantes de un microquiste, que se presentan como inflamaciones rojas, firmes, a veces dolorosas, y que pueden evolucionar hacia la resorción o la formación de pústulas.

Pústulas
Habitualmente son papulopústulas en cuya parte superior aparece un contenido purulento amarillo.

Nódulos
Son lesiones inflamatorias profundas que suelen evolucionar hacia la formación de cicatrices. Un nódulo de acné tiene un diámetro superior a 5 mm.

Cicatrices
Los nódulos dejan con frecuencia cicatrices visibles y persistentes.

El objetivo es, pues, proporcionar una línea de cuidados y de medidas de higiene que permita:

  • Reducir la seborrea;
  • Limitar la retención sebácea y la hiperqueratinización;
  • Evitar el desarrollo de P acnes y detener la respuesta inflamatoria.

Y al mismo tiempo, procurar un alivio rápido y visible para mejorar la calidad de vida del paciente.

Es sobre la base de estos criterios que los laboratorios noreva han desarrollado las líneas Exfoliac®, Actipur® y Zeniac®.